El tiempo no se para a
esperar a nadie, y mucho menos a perdonar, a medida que van pasando los días
solemos olvidarnos de aquella gente que hacía unos meses nos hacía sonreír, y
ahora somos incapaces de regalarles esa sonrisa, pasamos por su lado y nos
hacemos los indiferentes, nos da igual
todo lo que se haya compartido, largas horas tendidas hablando sin parar
de cosas que hoy por hoy no nos han llevado a ningún lado. El tiempo es ese que
decide por ti y por tu mañana, a quien pone en tu vida y a quien te quita, al
menos me consuela el saber que cuando alguien se va otro viene, a traernos de
nuevo esas risas y sonrisas, esos momentos de hablar largas horas y no llegar a
ningún sitio…. Y bien luego puede que pase lo que con el resto, que el tiempo
os ponga a cada uno en un sitio, al menos os quedarán los recuerdos, pero no
por ello debéis cerrar puertas, por el miedo a que pasará dentro de unos años…
Yo pienso que la vida es así que lo que hoy te hace reír puede que un día te
haga llorar o enfadar, que lo que hoy te haga feliz llegue un día y te haga
desgraciada, no hay nada seguro en esta vida, los contratiempos existen y lo
más importante es crecer con el tiempo y estar preparado por si algún día algo
se va.