sábado, 7 de abril de 2012

Mira a el pasado, y ahora al espejo.


Hace unos años, era una persona totalmente distinta, solía sonreír todo el rato sin importarme lo demás y las opiniones ajenas, me gustaba hacer el idiota y correr de un lado para otro sin parar, me gustaba jugar a ser una niña que tenía todo lo que quería, iba pegada a las faldas de mi madre, no sabía lo que eran las dificultades de la vida, estaba acostumbrada a caerme y tener un colchón en el suelo... Pero poco a poco he ido notando como ese colchón se iba desvaneciendo hasta tal punto de que ya no queda rastro de ese colchón, ni de esa felicidad, tampoco queda rastro de las idioteces, ni de esa niña que solía sonreír todo el rato sin importarle lo demás... Me he mirado al espejo, y me he preguntado un millón de veces ¿Soy la persona que realmente me gustaría ser?  Y a pesar de que hago esa pregunta un millón de veces siempre me responde la misma duda, ¿Soy feliz realmente tal y como soy?

No hay comentarios:

Publicar un comentario